lunes, 29 de junio de 2009

Esperanza perdida

“Ocho personas han sido asesinadas por un hombre adulto que, armado con una escopeta, irrumpió en…” Marcos apagó la radio. Cómo está el mundo, cada día más loco, pensó. Ya hacía tres semanas que lo había dejado con la novia, y su estado de ánimo no era mucho mejor. Después de tantos años fue un golpe que no se esperaba y no supo encajar. Ni siquiera las botellas de Brugal que yacían vacías a los pies de su cama habían conseguido hacerle olvidar su pena. La frondosa barba ya le cubría la cara, y desde aquel desastroso día no había vuelto a salir a la calle. Hasta abandonó la segunda de sus pasiones, el equipo de sus amores que se estaba jugando la salvación en los últimos partidos de la temporada. El fútbol ya no le interesaba. Los amigos le intentaban animar sin éxito, y ya no sabían que hacer para que aquel ser (por llamarle de alguna forma, ya que casi se había convertido en un espectro) volviese a la vida. Es cierto que su novia era muy guapa, lista y bastante simpática con todos, pero la conducta de Marcos sobrepasaba todos los límites imaginables. Además, en los últimos meses su relación de pareja había empeorado considerablemente. Las discusiones por bobadas eran frecuentes, apenas tenían tiempo para verse e Irene, que así se llamaba la novia, empezó a salir con otra gente que no siempre eran buenas compañías. Con todo, Marcos nunca pensó que la situación se fuese a torcer tanto. Por eso cuando quedaron aquella calurosa tarde en la cafetería de siempre, en su rincón especial, nada hacía presagiar que fuese la última vez que se iban a ver. Pero ella ya lo tenía todo pensado, y nada iba a hacer que se echara atrás en su decisión. Tampoco era fácil para Irene, pero el cariz que había tomado su relación no hacía presagiar nada bueno, y prefirió cortar antes de que fuese a peor.


De eso hacía tres semanas. Para Marcos, muerto en vida, se hicieron tres años. La pena no le dejaba vivir, sus ojos se volvieron rojos y las lágrimas cayendo por las mejillas fueron permanentes. Sin comer y sin dormir, pronto le empezaron a faltar las fuerzas. El único hilo que le unía a la vida era la esperanza de poder volver a ser feliz junto a Irene. Pero como escribió Argüelles, “la esperanza es una especie de religión que no trae más que dolor y que es algo así como la antesala del infierno”. Y cuando Marcos, una de esas tardes en las que se embobaba mirando por la ventana el bullicio de esa calle que no había vuelto a pisar, vio como Irene paseaba de la mano con otro hombre, ese hilo que le mantenía con vida se rompió y las puertas de la eternidad se abrieron para él.


-Dani-

martes, 23 de junio de 2009

The Top Of The Morning

El amanecer es uno de los momentos mas bonitos del dia... donde las luces artificiales de la noche dejan paso al foco natural del sol... Ese foco que alumbra todo, desplazando la oscuridad de la noche hasta el siguente atardecer, donde la penumbra vuelva a ganar terreno...

Ese amanecer, ese punto álgido, ese "top of the morning" que deja la oscuridad de lado..Esos rayos de sol, diferentes a los del resto del dia...rayos que hacen reflexionar, y que acostumbran a formar parte de uno de los momentos mas especiales del dia...

Este fenómeno natural muchas veces se ve reflejado en alguien cercano, que, solo con salir, desplaza la oscuridad, haciendote ver las cosas de otra manera.

lunes, 15 de junio de 2009

Reset

Todos necesitamos un botón de reset, algo que nos haga empezar de cero y ver las cosas desde otra perspectiva. Porque ocurre muy a menudo que nos sumergimos en situaciones de las que no sabemos salir.



Un reset no es un botón, no estamos hechos de cables ni chips. El "reset humano" puede ser una persona, una palabra, una sonrisa, un lugar, un momento.



La vida es una lucha constante en la que, si estás sólo, estás perdido. Sin darte cuenta te ves en medio de situaciones en las que no deseas estar, y tu mundo se pone boca abajo. Y por muchas vueltas que le des, por mucho tiempo que pienses sobre lo mismo, es probable que no llegues a una conclusión razonable. Entonces es el momento de activar el reset, de evadirse de la situación y despejar la mente, usar tus sentidos, captar sensaciones y sentirse liberado.



Entonces verás a esa persona, oirás esas palabras, te dedicarán esa sonrisa o vivirás ese momento. Y será entonces cuando seas feliz, cuando te veas rodeado de las personas a las que quieres, en el lugar que te gusta. Porque ese es nuestro reset.



Por un momento te paras a pensar, ¿qué sería de tí sin esos momentos? ¿serías capaz de sobrevivir sin los que te rodean?

-Ester-

jueves, 11 de junio de 2009

La luz de tus ojos

Querido amigo, por desgracia, te pierdes muchas cosas…ya que no es fácil sentir sin ver…
Pero muchas de esas cosas son pequeñas, algo que algunos llamarían insignificantes…pero que pueden cambiar el estado de ánimo…

Cuando se cruza alguien especial en tu vida y aprovechas a mirar sus fotos…Fotos que no expresan nada pero que dicen mucho. Esa persona aparece retratada especialmente atractiva, sensible o cariñosa. Cada imagen te llama más la atención, y muchas veces observas pequeños detalles que sobre la marcha no puedes ver, pero efectivamente están allí.

Por ejemplo una sonrisa. Algo tan pequeño como importante. Esa sensación que te invade cada vez que recibes una, ese cosquilleo en el estomago… Hay una frase que dice algo así como “Sonríe, ya que nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa”. Y es cierto, no cuesta nada y puedes alegrar el día a mucha gente, más aun si esa gente te quiere…

O una mirada. La mirada es uno de los gestos más expresivos del ser humano. Cuando esos brillantes ojos se te quedan mirando, con esa mirada tierna y a la vez cómplice, como buscando directamente el cerebro a través de tu pupila se produce una sensación inexplicable.
En ese momento, parece que el mundo se para, y solo quieres que esa mirada no acabe nunca. Y es que ya se sabe: “quien no entiende una mirada, no entenderá una larga explicación”.

chiki

martes, 9 de junio de 2009

Fronteras

Todos necesitamos sentirnos rodeados por otras personas para desarrollar nuestra felicidad. Sin ellos, todo sería soledad. Es por eso que, casi inconscientemente, vamos interaccionando con los que nos rodean.

Poco a poco establecemos lazos con esas personas. Unos más afectuosos que otros, pero lazos al fin y al cabo. Y empiezas a ver a las personas de tu entorno de diversas maneras; unos serán simples conocidos, otros serán compañeros de clase o del trabajo, otros pasarán a ser nuestros amigos y otros, por qué no, serán más que amigos. Pero, ¿dónde está la línea que divide la amistad del amor? ¿Dónde está la frontera entre el cariño y el amor?


Para esto es mejor escribir con el corazón, dejar a un lado la razón. Porque si te paras a pensar no sacas nada. A veces necesitas la inspiración, otras veces una conversación. Tras una de estas últimas, me decido a escribir. Y es que qué sería de mí sin esas conversaciones con mis amigos, con mis compañeros, con aquellos que hacen mi vida mejor. Qué sería de nosotros sin esos apoyos. Y que sería de nosotros sin nadie a quien querer. Porque la amistad está muy bien, el cariño es necesario. El amor lo llena todo.

Es fácil confundir el cariño con el amor, les separa una línea fina que muchas veces se pasa para volver atrás. Y es necesario coger carrerilla, atravesarla a toda velocidad, para que ya no quede la opción de regresar. Para que los miedos no te acosen, para que las dudas no te atenacen y la indecisión de estar como un funambulista sobre esa delgada franja no estropee un amor maravilloso. Intento ser claro, para que no se quejen los lectores.

La frontera entre el cariño y el amor es difusa. Nadie sabe dónde está. Aunque una cosa hay que tener clara: si no quieres fracasar lo mejor es ir decidido, sin mirar atrás, sin pensar en lo que se puede perder y centrarse solo en lo que se va a ganar. Como se suele decir, si dudas estás perdido. En el juego del amor si dudas has caído y aunque cueste, aunque duela, aunque parezca imposible y de rabia, la partida vuelve a empezar desde la primera casilla.

Y como en todos los juegos, quien no arriesga no gana.



miércoles, 3 de junio de 2009

el comienzo del camino

Comenzamos un nuevo camino. Y digo comenzamos porque somos dos. Se puede decir que a Ester la conozco desde hace tres días, pero han sido suficientes. No han hecho falta más. El primero de esos días era "la amiga de..." El segundo, ya fue una más de nosotros. El tercero, la persona con la que podría conversar horas sin necesidad de mirar el reloj.
Para los que no la conozcáis, Ester es una de esas chicas con las que es fácil entablar diálogo. Aparte de ser simpática y sonriente, no se esconde detrás de las columnas ni se agazapa junto a la puerta de salida. Y hablando es como nos surgió esta idea (y porque no decirlo, cansados de que en nuestros anteriores spaces o fotolog no los leyera nadie :D). Ella amante de la lectura y escritora nata; yo un plumilla con tiempo libre. Los dos, personas que queremos contar cosas, las ideas que nos surgen en los momentos más inesperados.

Hoy comenzamos un camino que no sabemos hasta donde nos llevará. Para los que se pregunten sobre el contenido de este blog, decir que será como los árboles y las piedras que acompañan los senderos. En la vida te vas a encontrar a muchas personas. Algunas para bien otras quizás de no tan grato recuerdo.
¡Yo también me alegro de haberte conocido!

Dani



Dicen que vivir es recorrer un camino, coger el sendero que tu mismo dibujas y caminar sin descanso.

En tu viaje, encontraras prados, ríos, montañas, cosas agradables y felices. Encontrarás piedras, baches, grietas que te harán caer para, no obstante, levantarte con más fuerza. Pero sobre todo encontraras cruces. Cruces de caminos, caminos que otras personas han comenzado y que en algún momento se cruzan con el tuyo.

Este es el comienzo de un camino conjunto, que cuenta, de momento, con escasa longitud. Pero un camino conjunto no podría ser llamado como tal sin un compañero de viaje, un hombro en el que apoyarte cuando lo necesitas y sobre todo risas, muchas risas.

Así que este viaje lo comienzo con Dani.

No se puede decir que nos conozcamos hace mucho pero, hay veces que no necesitas mas tiempo para descubrir como es una persona y el, realmente, me ha sorprendido. Me ha sorprendido en muchos aspectos; de repente un día, sin ton ni son, decides entablar conversación con una persona y nace una bonita amistad. Y Dani es así, dice lo que piensa, te escucha cuando lo necesitas y te hace reír siempre!!

Y así, hablando y escuchando damos los primero pasos de nuestro camino… Comenzamos a lanzar palabras al viento.

Ester