Hoy me sentía en deber moral de saludar a nuestra escasa audiencia. Desde que terminó el curso hemos tenido el blog un poco abandonado, asi que hare un resumen de los últimos acontecimientos.
Los examenes no nos fueron del todo mal, no se si alguno de nosotros ha aprobado todas, pero nos hemos quedado cerquita =). Después de los examenes yo me fui de cena con los de mi clase, y sino me equivoco, Dani y Chiki también quedaron con los de la suya. Una de esas tarde Chiki organizó un botellón al que solo acudimos Sara (la otra periodista de En Otra Onda (los viernes a las 11 en Radi Laguna)), Chiki y yo. Las consecuencias de aquella catastrófica tarde-noche son mejor olvidarlas, porque de hecho, yo me acuerdo de bastante poquito.
Mientras tanto, Dani y su peña DKT siguieron jugando los torneos de peñas. En este momento (si no me equivoco, porque tampoco lo se de seguro) están en la semifinal de Fútbol Sala, en la semifinal de baloncesto y también en la de fútbol 11.
Entrado ya el mes de Julio, me mudé a Madrid por motivos de trabajo, dejando a mis blogger en Laguna, aunque según tengo entendido, se las apañan bastante bien sin mí.
Durante este mes les he perdido un poco la pista. Aparte de fiestas de pueblos, ratillos con las respectivas peñas en la piscina y alguna cosilla más, no se muy bien que han hecho.
Asi que ahora solo nos queda acabar las vacaciones. De momento Chiki pasará unos dias con La Kaña en Asturias, Dani, de momento, se queda en Laguna a la espera de si va a Londres o no (seguiré cruzando los dedos). Yo el domingo que viene marcho a Nueva York 3 semanas. No actualizaré mucho el blog desde allí. Sinceramente no creo que tenga mucho tiempo. pero si a alguien le apetece seguir mis andanzas por las tierras norteamericanas, os dejo el enlace a lo que será mi diario de abordo: http://unahormigaennuevayork.blogspot.com
asi que sin mucho mas que decir, me despido por ahora. espero que mis compis lleven esto al dia!
martes, 21 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
Y hablando de mares....
La vida es como aquella barquita a la deriva en medio del océano...
Si el mar está en calma, se podra pescar, dormir la siesta, ver peces...en definitiva relajarse. Esos momentos que uno puede disfrutar, cuando las cosas marchan bien, tranquilas... y puedes vivir relativamente despreocupado. Porque el mar es una caja de sorpresas, como la vida misma.
Cuando menos lo esperas, se embravece, se levantan olas inmensas que retuercen la barca y la manejan a su antojo, haciendo casi imposible incluso mantener el equilibrio en ella y no caer por la borda... Esos momentos de la propia vida, en que todo es caótico, el mundo está patas arriba..no hay manera de ver nada con claridad, porque todo esta oscuro y en zarandeo constante....
Pero, todo son ciclos. "Despues de la tormenta, llega la calma", ya se sabe...
Esa barquita, en el mar, está a merced de las corrientes, las olas, las mareas, los vientos...al fin y al cabo, por los movimientos de la vida, de tal modo que nunca sabes donde pararás, ni donde estás, ni que dirección seguir...
Pero siempre, en el cielo, estarán las estrellas y constelaciones...siempre podrás buscar la Osa Mayor, la Estrella Polar... que servirán para "encontrar el Norte", ubicarse, y no perder el sentido, aún cuando el mar este impracticable.
Siempre, en la tierra, estarán tus amigos....
Si el mar está en calma, se podra pescar, dormir la siesta, ver peces...en definitiva relajarse. Esos momentos que uno puede disfrutar, cuando las cosas marchan bien, tranquilas... y puedes vivir relativamente despreocupado. Porque el mar es una caja de sorpresas, como la vida misma.
Cuando menos lo esperas, se embravece, se levantan olas inmensas que retuercen la barca y la manejan a su antojo, haciendo casi imposible incluso mantener el equilibrio en ella y no caer por la borda... Esos momentos de la propia vida, en que todo es caótico, el mundo está patas arriba..no hay manera de ver nada con claridad, porque todo esta oscuro y en zarandeo constante....
Pero, todo son ciclos. "Despues de la tormenta, llega la calma", ya se sabe...
Esa barquita, en el mar, está a merced de las corrientes, las olas, las mareas, los vientos...al fin y al cabo, por los movimientos de la vida, de tal modo que nunca sabes donde pararás, ni donde estás, ni que dirección seguir...
Pero siempre, en el cielo, estarán las estrellas y constelaciones...siempre podrás buscar la Osa Mayor, la Estrella Polar... que servirán para "encontrar el Norte", ubicarse, y no perder el sentido, aún cuando el mar este impracticable.
Siempre, en la tierra, estarán tus amigos....
jueves, 2 de julio de 2009
corresponsal en la distancia
La vida es como nuestro planeta, es un ir y venir constante de vueltas y giros.
Y un día, sin quererlo, te encuentras lejos de tu casa, lejos de la gente con la que te apetece estar y lejos de tu mundo habitual. Es entonces cuando, echando la vista atrás, te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de los cambios que ha dado tu vida. Es entonces cuando puedes ver con claridad a quien echas de menos, y a quién no. Qué cosas te gusta que pasen y cuáles no. Quién es imprescindible en tu vida y quién te hace daño.
Porque todo son cambios, intentos frustrados y cosas que salen como queremos que salgan. Y seguramente muchos de los proyectos que comencemos se vean truncados, pero eso solo nos dará fuerzas para seguir adelante. Y el día que nuestros planes salgan bien, estaremos satisfechos de nuestro trabajo, como hoy en día lo estamos si miramos hacia atrás y observamos nuestros avances.
Y en tu retiro espiritual serás capaz de pensar en todo esto, pero echarás de menos a los que te rodean, a quien te ofrece su hombro para llorar y con quién te ríes a carcajadas por tonterías.
Y lo sabéis, os echo de menos…
Y un día, sin quererlo, te encuentras lejos de tu casa, lejos de la gente con la que te apetece estar y lejos de tu mundo habitual. Es entonces cuando, echando la vista atrás, te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de los cambios que ha dado tu vida. Es entonces cuando puedes ver con claridad a quien echas de menos, y a quién no. Qué cosas te gusta que pasen y cuáles no. Quién es imprescindible en tu vida y quién te hace daño.
Porque todo son cambios, intentos frustrados y cosas que salen como queremos que salgan. Y seguramente muchos de los proyectos que comencemos se vean truncados, pero eso solo nos dará fuerzas para seguir adelante. Y el día que nuestros planes salgan bien, estaremos satisfechos de nuestro trabajo, como hoy en día lo estamos si miramos hacia atrás y observamos nuestros avances.
Y en tu retiro espiritual serás capaz de pensar en todo esto, pero echarás de menos a los que te rodean, a quien te ofrece su hombro para llorar y con quién te ríes a carcajadas por tonterías.
Y lo sabéis, os echo de menos…
miércoles, 1 de julio de 2009
Miedo
El miedo siempre está presente en nuestras vidas. De un modo u otro dirigimos nuestros actos en direcciones que marcan nuestros temores, ya sea por represalias, reacciones o simplemente temor a lo desconocido.
Hablando de sentimientos, ¿quién no teme decir lo que siente? Pero, ¿qué es lo peor que podría ocurrir? ¿Ganarte una negativa? Con el “no” vienes de antemano, nunca está mal intentarlo.
Simplemente son dos palabras las que tanto suscitan nuestro temor. A veces es tan difícil decir “te quiero”, que por muchas ganas que tengamos, el miedo a que la otra persona nos rechace, a que se agobie ante la dimensión de los acontecimientos, puede más que el deseo de contarle la verdad.
Los sentimientos son algo espontáneo. No se pueden controlar (por mucho que lo intentemos) y menos aun, ocultar. Porque no merece la pena ocultar algo tan bonito. El amor es el sentimiento más puro.
Y si un día decides lanzarte a la piscina y eres correspondido, serás feliz, porque el ser correspondido lo llena todo. En el desafortunado caso de que no, pocas son las heridas que el tiempo no cura.
Es posible que todos tengamos un rinconcito de nuestra memoria destinado a guardar bajo llave lo que sentimos por miedo a que salga a la luz pero, como todos los rincones, a veces deben ser iluminados.
Porque decir “te quiero” es confesar lo que llevas más dentro…
Hablando de sentimientos, ¿quién no teme decir lo que siente? Pero, ¿qué es lo peor que podría ocurrir? ¿Ganarte una negativa? Con el “no” vienes de antemano, nunca está mal intentarlo.
Simplemente son dos palabras las que tanto suscitan nuestro temor. A veces es tan difícil decir “te quiero”, que por muchas ganas que tengamos, el miedo a que la otra persona nos rechace, a que se agobie ante la dimensión de los acontecimientos, puede más que el deseo de contarle la verdad.
Los sentimientos son algo espontáneo. No se pueden controlar (por mucho que lo intentemos) y menos aun, ocultar. Porque no merece la pena ocultar algo tan bonito. El amor es el sentimiento más puro.
Y si un día decides lanzarte a la piscina y eres correspondido, serás feliz, porque el ser correspondido lo llena todo. En el desafortunado caso de que no, pocas son las heridas que el tiempo no cura.
Es posible que todos tengamos un rinconcito de nuestra memoria destinado a guardar bajo llave lo que sentimos por miedo a que salga a la luz pero, como todos los rincones, a veces deben ser iluminados.
Porque decir “te quiero” es confesar lo que llevas más dentro…
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