miércoles, 1 de julio de 2009

Miedo

El miedo siempre está presente en nuestras vidas. De un modo u otro dirigimos nuestros actos en direcciones que marcan nuestros temores, ya sea por represalias, reacciones o simplemente temor a lo desconocido.

Hablando de sentimientos, ¿quién no teme decir lo que siente? Pero, ¿qué es lo peor que podría ocurrir? ¿Ganarte una negativa? Con el “no” vienes de antemano, nunca está mal intentarlo.
Simplemente son dos palabras las que tanto suscitan nuestro temor. A veces es tan difícil decir “te quiero”, que por muchas ganas que tengamos, el miedo a que la otra persona nos rechace, a que se agobie ante la dimensión de los acontecimientos, puede más que el deseo de contarle la verdad.

Los sentimientos son algo espontáneo. No se pueden controlar (por mucho que lo intentemos) y menos aun, ocultar. Porque no merece la pena ocultar algo tan bonito. El amor es el sentimiento más puro.

Y si un día decides lanzarte a la piscina y eres correspondido, serás feliz, porque el ser correspondido lo llena todo. En el desafortunado caso de que no, pocas son las heridas que el tiempo no cura.

Es posible que todos tengamos un rinconcito de nuestra memoria destinado a guardar bajo llave lo que sentimos por miedo a que salga a la luz pero, como todos los rincones, a veces deben ser iluminados.

Porque decir “te quiero” es confesar lo que llevas más dentro…

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo, e identificado....
    precisamente anoche estuve pensando en algo parecido....

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